Gases de efecto invernadero, ¿Producto humano o natural?



El fenómeno que permite mantener la temperatura de la atmósfera, es conocido como el efecto invernadero.

Este fenómeno es posible a través de ciertos gases que retienen parte de la energía solar que es reflejada por la superficie terrestres, evitando su liberación al espacio. 

Algunos de estos gases de efecto invernadero son naturales, como el vapor de agua, el dióxido de carbono expulsado en la respiración y otros. También existen gases de efecto invernadero producidos por el hombre como la quema de combustible, que generan un aumento en la retención de energía dentro de la atmósfera resultando una sobrecarga para los mecanismos naturales. 


Las principales fuentes que producen los gases de efecto invernadero son: Combustibles fósiles, vertederos, ganado, fertilización artificial, sistema de refrigeración, aire acondicionado, espumas y aerosoles. 

Algunas consecuencias de los gases de efecto invernadero es el aumento de la temperatura, es decir, incremento del calentamiento global. Como se explica al principio, el peligro de estos gases es el alto contenido de calor que queda retenido en la atmósfera, generando cambios climáticos, deforestación, huracanes e inundaciones, afectando directa o indirectamente todos los aspectos  de nuestras vidas, como sociedad e individuos.